Agua y riego
"Esos pueblos murieron para que nosotros podamos vivir"
Durante un año hidrológico de escasas precipitaciones -como el presente- los reservorios de agua presentan una cantidad de agua embalsada muy inferior a la demandada, peligrando el abastecimiento a la red de suministro de agua y a las comunidades de regantes. En una comarca con un claro perfil de regadío como el Páramo leonés, el déficit del recurso hídrico puede suponer grandes problemas y por ende, a un sector, el agrario, que es clave en nuestra comunidad autónoma.
Durante un año hidrológico (el año hidrológico comienza el 1 de octubre y termina el 30 de septiembre) de escasas precipitaciones -como el presente- los reservorios de agua presentan
una cantidad de agua embalsada muy inferior a la demandada, peligrando el
abastecimiento a la red de suministro de agua y a las comunidades de regantes.
En una comarca con un claro perfil de regadío como el Páramo leonés, el déficit
del recurso hídrico puede suponer grandes problemas y por ende, a un sector, el
agrario, que es clave en nuestra comunidad autónoma.
Problema
En años de escasez hídrica el abastecimiento de
agua desde el embalse Barrios de Luna no está asegurado
Soluciones
Mejorar la eficiencia en las explotaciones
agrarias
Incrementar la capacidad de retención de agua
Actuaciones
Modernización de las explotaciones agrarias a
través de nuevos procesos de concentración parcelaria y mejora de las
infraestructuras (canalización, bombeo, hidrantes…)
Incremento del volumen de
agua disponible para el riego, con el fin de contrarrestar los 69 hm3
de déficit en los años secos.
Pero de todas las actuaciones, la construcción de dos presas que regulen los
canales del Órbigo y de Velilla -con una capacidad aproximada de 35hm3-,
ha originado una fuerte oposición entre los vecinos de Carrizo de la Ribera y
Villanueva de Carrizo. Quienes se oponen, alegan que el exceso de humedad
producido por las masas de agua incrementará el número de enfermedades en los
cultivos de lúpulo. Por otro lado, la construcción de tales presas supone una
transformación radical del paisaje, que sumado al hecho de que sean otros
quienes se beneficien del agua allí embalsada, genera un profundo sentimiento
de desazón, que está en el fondo del conflicto. Los canales del Órbigo y de Velilla tienen la función de transportar
agua para el riego, y para abastecer a la ciudad de León; el primero
además presenta tres saltos para la producción eléctrica.
Por lo tanto, quienes ven
peligrar el cultivo del lúpulo y aquellos que perciben una agresión a su
paisaje se encuentran en una tesitura que aunque dista mucho, guarda semejanzas
con la de aquellos a los que anegaron su vida bajo los pantanos. Luis Mateo
Díez relata en 'El Espíritu del Páramo'
el sentimiento de culpabilidad al que fueron sometidos los habitantes de la Llanura ante la construcción del embalse
que les permitió disponer de agua para sus terrenos. “Esos pueblos murieron para que nosotros podamos vivir, y de su
desgracia proviene nuestra suerte”, y en el mismo párrafo continúa: “Los ricos se apañan de otro modo, los
pobres siempre somos culpables”. De esa forma pone de relieve la
confrontación de sentimientos de culpabilidad entre labradores por igual,
cuando realmente tales transformaciones son fruto de actuaciones de instancias
superiores.
En definitiva, muchos proyectos
actuales de regadío, de vías de comunicación o infraestructuras energéticas
están generando oposición y un debate abierto de gran interés. ¿Estamos
dispuestos a perder un poco de lo nuestro para beneficio del conjunto de
ciudadanos? ¿Y para un beneficio particular? ¿A qué precio?
![[Img #2209]](upload/img/periodico/img_2209.jpg)
Durante un año hidrológico (el año hidrológico comienza el 1 de octubre y termina el 30 de septiembre) de escasas precipitaciones -como el presente- los reservorios de agua presentan una cantidad de agua embalsada muy inferior a la demandada, peligrando el abastecimiento a la red de suministro de agua y a las comunidades de regantes. En una comarca con un claro perfil de regadío como el Páramo leonés, el déficit del recurso hídrico puede suponer grandes problemas y por ende, a un sector, el agrario, que es clave en nuestra comunidad autónoma.
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Problema |
En años de escasez hídrica el abastecimiento de agua desde el embalse Barrios de Luna no está asegurado |
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Soluciones |
Mejorar la eficiencia en las explotaciones agrarias |
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Incrementar la capacidad de retención de agua |
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Actuaciones |
Modernización de las explotaciones agrarias a través de nuevos procesos de concentración parcelaria y mejora de las infraestructuras (canalización, bombeo, hidrantes…) |
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Incremento del volumen de agua disponible para el riego, con el fin de contrarrestar los 69 hm3 de déficit en los años secos. |
Pero de todas las actuaciones, la construcción de dos presas que regulen los
canales del Órbigo y de Velilla -con una capacidad aproximada de 35hm3-,
ha originado una fuerte oposición entre los vecinos de Carrizo de la Ribera y
Villanueva de Carrizo. Quienes se oponen, alegan que el exceso de humedad
producido por las masas de agua incrementará el número de enfermedades en los
cultivos de lúpulo. Por otro lado, la construcción de tales presas supone una
transformación radical del paisaje, que sumado al hecho de que sean otros
quienes se beneficien del agua allí embalsada, genera un profundo sentimiento
de desazón, que está en el fondo del conflicto. Los canales del Órbigo y de Velilla tienen la función de transportar
agua para el riego, y para abastecer a la ciudad de León; el primero
además presenta tres saltos para la producción eléctrica.
Por lo tanto, quienes ven peligrar el cultivo del lúpulo y aquellos que perciben una agresión a su paisaje se encuentran en una tesitura que aunque dista mucho, guarda semejanzas con la de aquellos a los que anegaron su vida bajo los pantanos. Luis Mateo Díez relata en 'El Espíritu del Páramo' el sentimiento de culpabilidad al que fueron sometidos los habitantes de la Llanura ante la construcción del embalse que les permitió disponer de agua para sus terrenos. “Esos pueblos murieron para que nosotros podamos vivir, y de su desgracia proviene nuestra suerte”, y en el mismo párrafo continúa: “Los ricos se apañan de otro modo, los pobres siempre somos culpables”. De esa forma pone de relieve la confrontación de sentimientos de culpabilidad entre labradores por igual, cuando realmente tales transformaciones son fruto de actuaciones de instancias superiores.
En definitiva, muchos proyectos actuales de regadío, de vías de comunicación o infraestructuras energéticas están generando oposición y un debate abierto de gran interés. ¿Estamos dispuestos a perder un poco de lo nuestro para beneficio del conjunto de ciudadanos? ¿Y para un beneficio particular? ¿A qué precio?
![[Img #2209]](upload/img/periodico/img_2209.jpg)































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