N-630: tirar el dinero con rellenos inútiles de baches
La carretera nacional, vital para la comarca, sigue acumulando quejas por su deterioro mientras las soluciones provisionales generan frustración y nuevos daños entre los conductores.
La N-630, a su paso por localidades como Villaquejida, se ha convertido en un símbolo del abandono y la falta de inversiones reales en infraestructuras viarias. Los vecinos hace unos días volvían a ver cómo, de nuevo, rellenaban los agujeros de la carretera en una intervención que consideran inútil y hasta contraproducente. “Es tirar dinero al suelo literalmente”, lamenta uno de los afectados, resumiendo el sentir generalizado en la zona.
La semana pasada, operarios desplazados hasta Villaquejida procedieron a rellenar los numerosos baches que jalonan esta vía nacional. Sin embargo, según relatan los residentes, estas actuaciones se repiten casi cada mes sin aportar ninguna mejora duradera: el asfalto provisional salta con el primer camión pesado que circula por la carretera, dejando nuevamente expuestos los agujeros e incluso provocando más molestias. Las pequeñas piedras utilizadas en estos arreglos acaban saltando hacia los vehículos, generando desperfectos adicionales y aumentando el riesgo para conductores y peatones.
A pesar de las reiteradas demandas ciudadanas y promesas institucionales, el tramo afectado sigue esperando una solución realista y definitiva. El temor a accidentes aumenta con cada jornada lluviosa o ante el paso constante de vehículos.
La N-630, a su paso por localidades como Villaquejida, se ha convertido en un símbolo del abandono y la falta de inversiones reales en infraestructuras viarias. Los vecinos hace unos días volvían a ver cómo, de nuevo, rellenaban los agujeros de la carretera en una intervención que consideran inútil y hasta contraproducente. “Es tirar dinero al suelo literalmente”, lamenta uno de los afectados, resumiendo el sentir generalizado en la zona.
La semana pasada, operarios desplazados hasta Villaquejida procedieron a rellenar los numerosos baches que jalonan esta vía nacional. Sin embargo, según relatan los residentes, estas actuaciones se repiten casi cada mes sin aportar ninguna mejora duradera: el asfalto provisional salta con el primer camión pesado que circula por la carretera, dejando nuevamente expuestos los agujeros e incluso provocando más molestias. Las pequeñas piedras utilizadas en estos arreglos acaban saltando hacia los vehículos, generando desperfectos adicionales y aumentando el riesgo para conductores y peatones.
A pesar de las reiteradas demandas ciudadanas y promesas institucionales, el tramo afectado sigue esperando una solución realista y definitiva. El temor a accidentes aumenta con cada jornada lluviosa o ante el paso constante de vehículos.







































Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.231