Villabraz acogerá una de las mayores granjas de gallinas camperas de León tras la luz verde ambiental a su ampliación
La Junta de Castilla y León autoriza el crecimiento de la explotación avícola, que suministra huevos a Mercadona, hasta alcanzar más de 214.000 aves en una zona protegida por su valor ecológico
La explotación avícola situada en Villabraz, gestionada por Cantos Blancos Norte S.L.U., ha recibido el visto bueno ambiental para acometer una importante ampliación que elevará su capacidad desde las actuales 117.000 gallinas camperas hasta un máximo de 214.500 ejemplares, consolidándose así entre las instalaciones más grandes del sector en la provincia. Esta granja es conocida, además, por ser proveedora directa de huevos para los supermercados Mercadona, lo que refuerza su papel estratégico dentro del mercado alimentario regional.
El proyecto ha obtenido recientemente una declaración favorable de impacto ambiental emitida por la Consejería de Medio Ambiente y publicada este miércoles en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL). No obstante, esta autorización está supeditada al cumplimiento estricto de diversas medidas orientadas a preservar el entorno natural.
La iniciativa contempla la construcción de dos nuevas naves para gallinas camperas y otras infraestructuras auxiliares con el objetivo principal de incrementar la producción sin menoscabar los valores ambientales del área. Según los informes evaluados por la administración autonómica, la futura capacidad total superará las 214.000 plazas para aves ponedoras —lo que equivale a más de mil unidades ganaderas mayores—, cifra que obliga legalmente a someterse a un proceso ordinario y exhaustivo de evaluación ambiental.
Espacio ZEPA
Uno de los puntos críticos analizados durante la tramitación ha sido su emplazamiento dentro del espacio protegido ZEPA Oteros-Campos, integrado en la Red Natura 2000 y reconocido como hábitat esencial para numerosas especies esteparias. A pesar del carácter sensible del enclave, los técnicos han determinado que la actividad no generará impactos negativos significativos sobre la integridad del ecosistema siempre que se respeten todas las condiciones impuestas.
Entre estas exigencias destacan actuaciones específicas para reducir molestias sobre la fauna silvestre local, controles estrictos sobre emisiones contaminantes y protocolos rigurosos para gestionar adecuadamente los residuos derivados del aumento productivo. En particular, se prevé que con la ampliación se produzcan anualmente más de 9.100 toneladas adicionales de estiércol destinadas principalmente al uso agrícola como fertilizante natural.
Este aspecto ha suscitado especial atención por parte tanto del expediente administrativo como entre organismos consultados durante el procedimiento; así lo refleja el informe remitido por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), quien advierte sobre la necesidad extrema de controlar cuidadosamente el vertido agrícola en zonas vulnerables o próximas a masas hídricas susceptibles a contaminación por nitratos.
En consecuencia, se obliga también al promotor a reforzar significativamente las infraestructuras previstas inicialmente para almacenar estos residuos orgánicos antes de su aprovechamiento agronómico.
Con esta resolución positiva respecto al impacto ambiental —uno de los hitos administrativos clave— el proyecto encara ahora sus siguientes fases: deberá recabar aún otros permisos necesarios antes iniciar físicamente las obras previstas para duplicar prácticamente su capacidad productiva y mantener así su posición como uno de los principales proveedores avícolas tanto provinciales como regionales.
La explotación avícola situada en Villabraz, gestionada por Cantos Blancos Norte S.L.U., ha recibido el visto bueno ambiental para acometer una importante ampliación que elevará su capacidad desde las actuales 117.000 gallinas camperas hasta un máximo de 214.500 ejemplares, consolidándose así entre las instalaciones más grandes del sector en la provincia. Esta granja es conocida, además, por ser proveedora directa de huevos para los supermercados Mercadona, lo que refuerza su papel estratégico dentro del mercado alimentario regional.
El proyecto ha obtenido recientemente una declaración favorable de impacto ambiental emitida por la Consejería de Medio Ambiente y publicada este miércoles en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL). No obstante, esta autorización está supeditada al cumplimiento estricto de diversas medidas orientadas a preservar el entorno natural.
La iniciativa contempla la construcción de dos nuevas naves para gallinas camperas y otras infraestructuras auxiliares con el objetivo principal de incrementar la producción sin menoscabar los valores ambientales del área. Según los informes evaluados por la administración autonómica, la futura capacidad total superará las 214.000 plazas para aves ponedoras —lo que equivale a más de mil unidades ganaderas mayores—, cifra que obliga legalmente a someterse a un proceso ordinario y exhaustivo de evaluación ambiental.
Espacio ZEPA
Uno de los puntos críticos analizados durante la tramitación ha sido su emplazamiento dentro del espacio protegido ZEPA Oteros-Campos, integrado en la Red Natura 2000 y reconocido como hábitat esencial para numerosas especies esteparias. A pesar del carácter sensible del enclave, los técnicos han determinado que la actividad no generará impactos negativos significativos sobre la integridad del ecosistema siempre que se respeten todas las condiciones impuestas.
Entre estas exigencias destacan actuaciones específicas para reducir molestias sobre la fauna silvestre local, controles estrictos sobre emisiones contaminantes y protocolos rigurosos para gestionar adecuadamente los residuos derivados del aumento productivo. En particular, se prevé que con la ampliación se produzcan anualmente más de 9.100 toneladas adicionales de estiércol destinadas principalmente al uso agrícola como fertilizante natural.
Este aspecto ha suscitado especial atención por parte tanto del expediente administrativo como entre organismos consultados durante el procedimiento; así lo refleja el informe remitido por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), quien advierte sobre la necesidad extrema de controlar cuidadosamente el vertido agrícola en zonas vulnerables o próximas a masas hídricas susceptibles a contaminación por nitratos.
En consecuencia, se obliga también al promotor a reforzar significativamente las infraestructuras previstas inicialmente para almacenar estos residuos orgánicos antes de su aprovechamiento agronómico.
Con esta resolución positiva respecto al impacto ambiental —uno de los hitos administrativos clave— el proyecto encara ahora sus siguientes fases: deberá recabar aún otros permisos necesarios antes iniciar físicamente las obras previstas para duplicar prácticamente su capacidad productiva y mantener así su posición como uno de los principales proveedores avícolas tanto provinciales como regionales.


































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