COODECYL advierte de que congelar al mínimo la cooperación supondría un retroceso para Castilla y León
La Coordinadora de ONGDs de Castilla y León, que agrupa a más de 75 organizaciones de desarrollo, defiende la cooperación como una política pública esencial basada en los derechos humanos, con amplio respaldo social y una sólida trayectoria en la Comunidad.
La Coordinadora de ONGD de Castilla y León (COODECYL) ha expresado su preocupación ante la propuesta de reducir al mínimo las subvenciones destinadas a cooperación internacional al desarrollo en la Comunidad. La entidad recuerda que la cooperación no es un gasto superfluo ni una concesión ideológica, sino una política pública basada en los derechos humanos, la solidaridad, la igualdad, la sostenibilidad y la construcción de paz. Además, constituye una expresión concreta de los valores democráticos de nuestra sociedad, forjada a lo largo de décadas gracias al compromiso compartido de organizaciones sociales, administraciones públicas, universidades y ciudadanía de Castilla y León.
Gracias a este trabajo colectivo, se han apoyado durante años proyectos vinculados al acceso al agua potable, la salud, la educación, la soberanía alimentaria, la protección de la infancia, la igualdad entre mujeres y hombres, la atención humanitaria y el fortalecimiento de comunidades en situación de vulnerabilidad.
Además, los datos reflejan que la solidaridad cuenta con un amplio respaldo social. Según un estudio reciente de Manos Unidas sobre percepciones de la prosperidad, el 80 % de la población encuestada considera que compartir con los demás es una de nuestras mayores riquezas; el 83 % cree que compartir prosperidad es esencial para un mundo más justo y cohesionado; y el 82 % apuesta por una prosperidad que vaya más allá del mero crecimiento económico y promueva un desarrollo humano inclusivo.
Estos datos evidencian que la ciudadanía demanda más cooperación y solidaridad organizada. Reducir o congelar al mínimo estas políticas públicas significaría debilitar una herramienta que contribuye a salvar vidas, proteger derechos y generar estabilidad tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.
Nos preocupa también que se consoliden discursos que condicionan el acceso a derechos en función del origen, la nacionalidad o la situación administrativa. Los derechos humanos son universales o dejan de ser derechos. Ninguna política pública debe alimentar la exclusión, la sospecha sobre las organizaciones sociales ni la división entre personas merecedoras y no merecedoras de protección.
Las ONGD en toda España y particularmente en Castilla y León trabajamos con rigor, transparencia y control público. Nuestro objetivo no es sustituir a las instituciones, sino colaborar con ellas y con las comunidades para garantizar derechos, fortalecer capacidades locales y responder a necesidades reales desde la dignidad, la participación y la corresponsabilidad.
La organización reconoce el trabajo desarrollado por la Junta de Castilla y León y el conjunto de agentes de cooperación en el marco del IV Plan Director de Cooperación para el Desarrollo, y solicita que se garantice la continuidad y el fortalecimiento de esta política pública, en coherencia con la legislación autonómica y estatal y con los compromisos internacionales asumidos por España.
COODECYL mantiene su disposición al diálogo institucional con la Junta de Castilla y León y con todos los grupos políticos. Precisamente por responsabilidad democrática, pedimos que se garantice la continuidad, estabilidad y mejora progresiva de la política autonómica de cooperación, en coherencia con la Ley de Cooperación de Castilla y León, la Ley estatal de Cooperación, los compromisos internacionales y la trayectoria solidaria de nuestra Comunidad.
La Coordinadora de ONGDs de Castilla y León, que agrupa a más de 75 organizaciones de desarrollo, defiende la cooperación como una política pública esencial basada en los derechos humanos, con amplio respaldo social y una sólida trayectoria en la Comunidad.
La Coordinadora de ONGD de Castilla y León (COODECYL) ha expresado su preocupación ante la propuesta de reducir al mínimo las subvenciones destinadas a cooperación internacional al desarrollo en la Comunidad. La entidad recuerda que la cooperación no es un gasto superfluo ni una concesión ideológica, sino una política pública basada en los derechos humanos, la solidaridad, la igualdad, la sostenibilidad y la construcción de paz. Además, constituye una expresión concreta de los valores democráticos de nuestra sociedad, forjada a lo largo de décadas gracias al compromiso compartido de organizaciones sociales, administraciones públicas, universidades y ciudadanía de Castilla y León.
Gracias a este trabajo colectivo, se han apoyado durante años proyectos vinculados al acceso al agua potable, la salud, la educación, la soberanía alimentaria, la protección de la infancia, la igualdad entre mujeres y hombres, la atención humanitaria y el fortalecimiento de comunidades en situación de vulnerabilidad.
Además, los datos reflejan que la solidaridad cuenta con un amplio respaldo social. Según un estudio reciente de Manos Unidas sobre percepciones de la prosperidad, el 80 % de la población encuestada considera que compartir con los demás es una de nuestras mayores riquezas; el 83 % cree que compartir prosperidad es esencial para un mundo más justo y cohesionado; y el 82 % apuesta por una prosperidad que vaya más allá del mero crecimiento económico y promueva un desarrollo humano inclusivo.
Estos datos evidencian que la ciudadanía demanda más cooperación y solidaridad organizada. Reducir o congelar al mínimo estas políticas públicas significaría debilitar una herramienta que contribuye a salvar vidas, proteger derechos y generar estabilidad tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.
Nos preocupa también que se consoliden discursos que condicionan el acceso a derechos en función del origen, la nacionalidad o la situación administrativa. Los derechos humanos son universales o dejan de ser derechos. Ninguna política pública debe alimentar la exclusión, la sospecha sobre las organizaciones sociales ni la división entre personas merecedoras y no merecedoras de protección.
Las ONGD en toda España y particularmente en Castilla y León trabajamos con rigor, transparencia y control público. Nuestro objetivo no es sustituir a las instituciones, sino colaborar con ellas y con las comunidades para garantizar derechos, fortalecer capacidades locales y responder a necesidades reales desde la dignidad, la participación y la corresponsabilidad.
La organización reconoce el trabajo desarrollado por la Junta de Castilla y León y el conjunto de agentes de cooperación en el marco del IV Plan Director de Cooperación para el Desarrollo, y solicita que se garantice la continuidad y el fortalecimiento de esta política pública, en coherencia con la legislación autonómica y estatal y con los compromisos internacionales asumidos por España.
COODECYL mantiene su disposición al diálogo institucional con la Junta de Castilla y León y con todos los grupos políticos. Precisamente por responsabilidad democrática, pedimos que se garantice la continuidad, estabilidad y mejora progresiva de la política autonómica de cooperación, en coherencia con la Ley de Cooperación de Castilla y León, la Ley estatal de Cooperación, los compromisos internacionales y la trayectoria solidaria de nuestra Comunidad.






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.63