ENTREVISTA: FELICIANO MARTÍNEZ REDONDO, EXALCALDE Y CONCEJAL DEL AYUNTAMIENTO VILLAQUEJIDA
"Lo más duro ha venido a la hora del reparto de los Planes Provinciales de Cooperación"
Feliciano Martínez Redondo (Agrupación de Electores Otro Aire) ha sido alcalde de Villaquejida durante dos años. Ahora, el Ayuntamiento está cumpliendo el trámite por el que Martínez Redondo deja el cargo y lo asume la candidata de UPL. Así se cumple el pacto alcanzado para lograr la gobernabilidad tras las elecciones municipales de mayo del 2011. El martes, día 11, tomará el cargo Carmen Mcphee.
Martínez Redondo nunca se ha considerado un ser ‘político’. Persona de ideales, siempre se ha mostrado crítico con las situaciones que considera injustas. Deja el cargo con la ilusión de seguir trabajando por su pueblo, como concejal dos años más y después como siempre ha hecho –desde un ámbito más cultural-. La recuperación del archivo histórico municipal es ahora uno de sus objetivos.
![[Img #3613]](upload/img/periodico/img_3613.jpg)
Feliciano,
es usted el primer alcalde de la comarca que, en situación normal, deja el
puesto. ¿cuál es su sentimiento?
El relevo en
la Alcaldía estaba planificado desde el momento de mi elección. Contaba con
ello y he considerado el cambio como un hecho normal, como el fin de una etapa
y el comienzo de otra. Mi sentimiento es el del deber cumplido.
- El
relevo fue pactado hace dos años en las últimas elecciones, ¿se arrepiente de
haberlo hecho?
No, no me
arrepiento de haber llegado a ese pacto. En la situación en que nos
encontrábamos, con una total fragmentación de los resultados electorales, era
la mejor manera, a nuestro juicio, de resolver la gobernabilidad del
Ayuntamiento. Los dos grupos que formamos el equipo de gobierno consideramos
este período de cuatro años como un mismo proyecto dividido en dos fases. Si el
trabajo en equipo funciona, resulta de menor importancia qué persona sea la que
ocupe la Alcaldía.
¿Le
gustaría seguir?
Como desde el primer momento de mi entrada en el Ayuntamiento di por
hecho que desempeñaría la Alcaldía durante solo dos años, no me he planteado
ninguna otra posible alternativa. A partir de ahora sigo como concejal e
intentaré trabajar con la misma intensidad con la que lo he hecho hasta el
presente.
- ¿Cómo
definiría sus dos años como alcalde?
Para mí, lo
más significativo de la gestión de nuestro equipo de gobierno –no entiendo la
Alcaldía como algo aparte- ha sido todo
lo relacionado con nuestras pautas de actuación: la transparencia, la
dedicación, el trabajo en equipo, la honradez en la gestión, la búsqueda del
interés general sin partidismos ni favoritismos…; pautas de actuación que no se
han quedado en meras palabras sino que se han convertido –así lo creo y así lo
hemos intentado- en hechos cotidianos. Otra cosa muy distinta es que siempre
hayamos acertado. Tal vez hemos cometido errores, pero desde luego nunca intencionados.
- ¿Qué
es lo que más le ha gustado?
Lo que más me ha gustado de esta etapa tal vez sea el haber intentado
cumplir con las grandes líneas expuestas en nuestro programa electoral,
anteriormente indicadas. Por lo que respecta a obras concretas, creo que hemos
puesto un especial interés en cuidar los pequeños detalles, como por ejemplo:
atención a las necesidades de las escuelas y consultorios médicos, arreglo de
caminos, remodelación de basureros, pintura de verjas y otros muchos elementos,
colocación de nuevos bancos, construcción de rampas de acceso, realización de
actividades culturales. Se han llevado a cabo también obras de mayor volumen
como la reforma de una parte del alumbrado público y de las instalaciones
deportivas de Villafer y Villaquejida. Con dinero procedente de una reciente
corta de madera, se está construyendo una nave para almacén municipal y se está
elaborando un proyecto de reforma del edificio del ayuntamiento. Por lo que respecta a las cuentas
municipales, a finales del 2012 pudimos
por fin presentar las correspondientes a los años 2009, 2010 y 2011, con lo que
recuperamos las retenciones económicas impuestas por el Ministerio de
Hacienda.
- ¿Qué
cambiaría?
Más que
cambiar, lo que echo de menos es no haber conseguido algunos de los objetivos
inicialmente propuestos: una mayor unión entre la gente del pueblo, una mayor
participación del vecindario en los asuntos públicos, una mayor dinamización de
la vida social y económica, la recuperación de algunas tradiciones perdidas
(danza de paloteo, grupo de bailes populares, pendón)…
- Dos
años, no dan tiempo para muchas cosas. ¿Algún proyecto en la recámara?
Los proyectos pendientes seguirán su curso normal durante estos dos
próximos años: finalización de la construcción de la nave para almacén
municipal, reforma en profundidad del edificio del ayuntamiento, pavimentación
de calles, reforma de la red de abastecimiento de agua y los trabajos menores
del día a día que tanta importancia tienen. Un tema de especial importancia
para nuestro municipio es el relacionado con el polígono industrial, polígono
que sigue pendiente de desarrollo, con la esperanza de que algún día pueda por
fin ponerse en marcha. Seguiremos trabajando en ello.
- ¿Cuál
va a ser su situación y su trabajo a partir de ahora?
Como he dicho
anteriormente, continuaré como concejal colaborando en la gestión diaria del
Ayuntamiento. Una parte de mi tiempo estará dedicada a la ordenación del
archivo histórico municipal, que se ha trasladado a un nuevo edificio.
- Aún quedan otros dos años pero... ¿está pensando
en volver a presentarse?
No, con una experiencia de cuatro años me basta. Para las próximas
elecciones, Otro Aire buscará y encontrará gente joven y dinámica dispuesta a
arrimar el hombro en beneficio del municipio.
- Con
su experiencia, cree que es difícil defender sus ideas independientes de Otro
Aire.
Las personas
que integramos la Agrupación de Electores Otro Aire no nos sentíamos
representados por los partidos políticos existentes en nuestro entorno tal como
funcionan, por eso decidimos crearla. El propio proceso de constitución ya
resulta complicado por los numerosos trámites burocráticos que requiere. Pero
lo más duro ha venido después, a la hora del reparto del dinero de la
Diputación correspondiente a los Planes Provinciales de Cooperación. Los
partidos políticos con presencia en la Diputación se reparten los fondos entre
sus respectivos alcaldes y alcaldesas, dejando marginados, injusta e ilegalmente,
a quienes no formamos parte de ellos. Es
una forma de actuar que debe cambiar. La Ley Reguladora de las Bases de Régimen
Local lo dice bien claro: los fondos de los planes provinciales deben
distribuirse con criterios equitativos y objetivos. Las diputadas y diputados
tienen la obligación de hacerlo de esta manera. Esperamos que en adelante
rectifiquen.
Martínez Redondo nunca se ha considerado un ser ‘político’. Persona de ideales, siempre se ha mostrado crítico con las situaciones que considera injustas. Deja el cargo con la ilusión de seguir trabajando por su pueblo, como concejal dos años más y después como siempre ha hecho –desde un ámbito más cultural-. La recuperación del archivo histórico municipal es ahora uno de sus objetivos.
![[Img #3613]](upload/img/periodico/img_3613.jpg)
Feliciano,
es usted el primer alcalde de la comarca que, en situación normal, deja el
puesto. ¿cuál es su sentimiento?
El relevo en
la Alcaldía estaba planificado desde el momento de mi elección. Contaba con
ello y he considerado el cambio como un hecho normal, como el fin de una etapa
y el comienzo de otra. Mi sentimiento es el del deber cumplido.
- El relevo fue pactado hace dos años en las últimas elecciones, ¿se arrepiente de haberlo hecho?
No, no me
arrepiento de haber llegado a ese pacto. En la situación en que nos
encontrábamos, con una total fragmentación de los resultados electorales, era
la mejor manera, a nuestro juicio, de resolver la gobernabilidad del
Ayuntamiento. Los dos grupos que formamos el equipo de gobierno consideramos
este período de cuatro años como un mismo proyecto dividido en dos fases. Si el
trabajo en equipo funciona, resulta de menor importancia qué persona sea la que
ocupe la Alcaldía.
¿Le gustaría seguir?
Como desde el primer momento de mi entrada en el Ayuntamiento di por hecho que desempeñaría la Alcaldía durante solo dos años, no me he planteado ninguna otra posible alternativa. A partir de ahora sigo como concejal e intentaré trabajar con la misma intensidad con la que lo he hecho hasta el presente.
- ¿Cómo definiría sus dos años como alcalde?
Para mí, lo más significativo de la gestión de nuestro equipo de gobierno –no entiendo la Alcaldía como algo aparte- ha sido todo lo relacionado con nuestras pautas de actuación: la transparencia, la dedicación, el trabajo en equipo, la honradez en la gestión, la búsqueda del interés general sin partidismos ni favoritismos…; pautas de actuación que no se han quedado en meras palabras sino que se han convertido –así lo creo y así lo hemos intentado- en hechos cotidianos. Otra cosa muy distinta es que siempre hayamos acertado. Tal vez hemos cometido errores, pero desde luego nunca intencionados.
- ¿Qué es lo que más le ha gustado?
Lo que más me ha gustado de esta etapa tal vez sea el haber intentado cumplir con las grandes líneas expuestas en nuestro programa electoral, anteriormente indicadas. Por lo que respecta a obras concretas, creo que hemos puesto un especial interés en cuidar los pequeños detalles, como por ejemplo: atención a las necesidades de las escuelas y consultorios médicos, arreglo de caminos, remodelación de basureros, pintura de verjas y otros muchos elementos, colocación de nuevos bancos, construcción de rampas de acceso, realización de actividades culturales. Se han llevado a cabo también obras de mayor volumen como la reforma de una parte del alumbrado público y de las instalaciones deportivas de Villafer y Villaquejida. Con dinero procedente de una reciente corta de madera, se está construyendo una nave para almacén municipal y se está elaborando un proyecto de reforma del edificio del ayuntamiento. Por lo que respecta a las cuentas municipales, a finales del 2012 pudimos por fin presentar las correspondientes a los años 2009, 2010 y 2011, con lo que recuperamos las retenciones económicas impuestas por el Ministerio de Hacienda.
- ¿Qué cambiaría?
Más que cambiar, lo que echo de menos es no haber conseguido algunos de los objetivos inicialmente propuestos: una mayor unión entre la gente del pueblo, una mayor participación del vecindario en los asuntos públicos, una mayor dinamización de la vida social y económica, la recuperación de algunas tradiciones perdidas (danza de paloteo, grupo de bailes populares, pendón)…
- Dos años, no dan tiempo para muchas cosas. ¿Algún proyecto en la recámara?
Los proyectos pendientes seguirán su curso normal durante estos dos próximos años: finalización de la construcción de la nave para almacén municipal, reforma en profundidad del edificio del ayuntamiento, pavimentación de calles, reforma de la red de abastecimiento de agua y los trabajos menores del día a día que tanta importancia tienen. Un tema de especial importancia para nuestro municipio es el relacionado con el polígono industrial, polígono que sigue pendiente de desarrollo, con la esperanza de que algún día pueda por fin ponerse en marcha. Seguiremos trabajando en ello.
- ¿Cuál va a ser su situación y su trabajo a partir de ahora?
Como he dicho anteriormente, continuaré como concejal colaborando en la gestión diaria del Ayuntamiento. Una parte de mi tiempo estará dedicada a la ordenación del archivo histórico municipal, que se ha trasladado a un nuevo edificio.
- Aún quedan otros dos años pero... ¿está pensando en volver a presentarse?
No, con una experiencia de cuatro años me basta. Para las próximas elecciones, Otro Aire buscará y encontrará gente joven y dinámica dispuesta a arrimar el hombro en beneficio del municipio.
- Con su experiencia, cree que es difícil defender sus ideas independientes de Otro Aire.
Las personas que integramos la Agrupación de Electores Otro Aire no nos sentíamos representados por los partidos políticos existentes en nuestro entorno tal como funcionan, por eso decidimos crearla. El propio proceso de constitución ya resulta complicado por los numerosos trámites burocráticos que requiere. Pero lo más duro ha venido después, a la hora del reparto del dinero de la Diputación correspondiente a los Planes Provinciales de Cooperación. Los partidos políticos con presencia en la Diputación se reparten los fondos entre sus respectivos alcaldes y alcaldesas, dejando marginados, injusta e ilegalmente, a quienes no formamos parte de ellos. Es una forma de actuar que debe cambiar. La Ley Reguladora de las Bases de Régimen Local lo dice bien claro: los fondos de los planes provinciales deben distribuirse con criterios equitativos y objetivos. Las diputadas y diputados tienen la obligación de hacerlo de esta manera. Esperamos que en adelante rectifiquen.






























Pery | Martes, 11 de Junio de 2013 a las 07:48:41 horas
Si la marcha municipal sigue como en los dos últimos años, los vecinos de Villaquejida pueden estar más que contentos.
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